Durante tres generaciones, nuestra familia ha protegido este extraordinario santuario natural en las montañas de Buenos Aires de Puntarenas. Hoy representa una oportunidad única para personas u organizaciones comprometidas con la conservación y el desarrollo sostenible.
• 75,5 hectáreas (186,6 acres) de bosque, biodiversidad y paisajes excepcionales. • Manantiales naturales con un caudal conjunto superior a siete litros por segundo. • Parte del Corredor Biológico Bosque de Agua y fuente vital de agua para la comunidad local. • Más de 154 especies identificadas, entre ellas pumas, monos, saínos, tepezcuintles y armadillos. • Alberga aproximadamente el 13,5 % de las especies de aves registradas en Costa Rica. • Potencial para desarrollar ecoturismo, alojamiento sostenible, observación de fauna y aves y, sujeto a estudios y permisos, generación hidroeléctrica a pequeña escala. • Contrato vigente con FONAFIFO e incorporación al Régimen Forestal Voluntario, generando ingresos por conservación y beneficios fiscales conforme a la normativa aplicable. Más que una propiedad, es un legado vivo de conservación con potencial productivo. Buscamos al próximo custodio de este santuario: alguien que valore su extraordinaria riqueza natural y desee aprovechar responsablemente sus oportunidades sostenibles.